Hola… pueblo de Eclesiar.

Sé que muchos no me conocen, pero necesito que escuchen esto con atención: hemos vivido engañados.

El mundo, tal como lo conocemos, está dividido en tres grandes facciones. Eso es lo que nos hicieron creer. Pero la verdad es otra: esas facciones no tienen el poder real. Son apenas piezas en un tablero mucho más grande.

Detrás de todo, existe una organización que mueve los hilos desde las sombras:

La Fundación SCP.

Sí, ellos. Los responsables de cada guerra, cada rebelión, cada crisis que sacudió Eclesiar. Nada de eso fue azar. Nada fue espontáneo. Todo responde a un único objetivo: servir como una tapadera moderna para su verdadera misión.

Asegurar. Contener. Proteger.

Pero… ¿protegernos de qué?

De las Anomalías.

Criaturas, objetos y lugares que desafían toda lógica. Fenómenos que, si salieran a la luz, destruirían nuestra noción de realidad. Pondrían en jaque nuestras industrias, nuestros sistemas económicos, incluso nuestra capacidad bélica.

La Fundación es tan secreta que es probable que hayas conocido a alguno de sus miembros… sin saberlo. Se infiltran, observan, reportan. Y si llegás a ver demasiado, si entendés más de lo que deberías… te borran la memoria.

O eso creían.

Hoy, después de meses de intentos, lo logré. Conseguí acceso a una terminal de Nivel 4. No fue suerte. Fue insistencia. Fue riesgo.

Y ahora tengo información.

Voy a filtrar todo lo que nos han ocultado.

Lean esto sabiendo que, desde este momento, pueden convertirse en cómplices conmigo. Porque si esto sale a la luz… ya no hay vuelta atrás.

Y si me encuentran… ustedes podrían ser los siguientes.

Por ahora sigo libre.

Creo.

Junto a este artículo voy a publicar otro con detalles del sistema interno de la Fundación.

Prepárense.

https://app.eclesiar.com/newspaper/795/article/new