El Estado de Israel declara la guerra a los Estados Unidos de América con el pretexto de la "liberación". Las pruebas demuestran que ningún Estado en EE. UU. exige la liberación, lo que provoca una escalada de la preocupación por la incitación a la violencia. Trump responde: "Que continúe esta guerra". El pueblo está decidido a luchar por EE. UU., y las consignas de "Boicot a los judíos" han experimentado un auge sin precedentes.