AVANTI — ¡Mal llegué, ya vindré manchete!
Llegué por Navidad, lleno de ambición.
Abri dos pantallas. Perdí la dirección.
Quería entender la economía nacional;
Por ora, entendí que necesito un manual.
Vinieron tutoriales, conversación y atención.
Brasil me acogió antes de la primera elección.
En el grupo, pregunté. El personal explicó.
El juego era complejo. La ayuda simplificó.
Voy a los pocos, entre duda y descubrimiento,
con planes creciendo y otra aba abierta.
Todavía no sé dónde va a dar.
Pero ya tengo periódico, ahora es tener lo que contar.
