El motor económico: impulsado íntegramente por corporaciones dirigidas por los jugadores, mercados de recursos y legislación fiscal local gestionada por congresistas, el mercado global recompensa el comercio estratégico y la optimización de los recursos regionales.
El ámbito político: El poder emana de la participación ciudadana activa, las elecciones nacionales y el liderazgo de los partidos, lo que permite a los actores influir en las leyes que rigen el sustento de poblaciones enteras.
El frente militar: El entrenamiento diario del carácter, el equipamiento estratégico con armas y los despliegues coordinados dan forma al equilibrio del poder global en terreno terrestre y naval.
