RESISTENCIA COMUNISTA

TRABAJADORES DEL MUNDO: Es HORA DE NOS UNIRMOS

Un llamado a los partidos comunistas y socialistas de todos los países

El capitalismo no tiene fronteras.

El capital atraviesa continentes en busca de nuevos mercados, inversiones y mano de obra. Grandes empresas actúan simultáneamente en diversos países, mientras que instituciones financieras mueven enormes volúmenes de riqueza alrededor del mundo.

Delante de eso, se debe hacer una pregunta:

Si el capital se organiza internacionalmente, ¿por qué los trabajadores deberían permanecer divididos por las fronteras nacionales?

Es en ese momento que el Resistencia Comunista Hace un llamado a los partidos comunistas, socialistas, organizaciones populares, sindicatos y movimientos de trabajadores de todo el mundo.

UNA CLASSE QUE PRODUZ, UN MUNDO QUE PERTENCE A POUCOS

Bilionarios y grandes grupos económicos poseen una capacidad extraordinaria de influenciar la economía y, en determinadas circunstancias, también la política.

Tienen empresas, participaciones financieras, medios de comunicación y acceso privilegiado a los centros de poder.

Pero es necesario evitar una simplificación: no creemos que algunos individuos aislados literalmente controlen cada acontecimiento del planeta.

El problema es mayor.

Es el propio sistema económico que concentra poder y riqueza.

Una empresa puede poseer fábricas en varios países. Un fondo de inversión puede poseer participaciones en empresas de diferentes continentes. Grandes grupos económicos pueden ejercer influencia sobre gobiernos, mercados e instituciones.

Mientras tanto, millones de trabajadores siguen dependiendo de la venta de su fuerza laboral para sobrevivir.

Esa contradicción tiene dimensión internacional.

El CAPITAL Es INTERNACIONAL

Un trabajador brasileño puede producir para una empresa cuya sede está en otro continente.

Un trabajador asiático puede fabricar componentes utilizados en productos vendidos en Europa.

Un trabajador africano puede extraer recursos utilizados por la industria de países desarrollados.

Un trabajador latinoamericano puede producir alimentos y materias primas destinados al mercado mundial.

Las cadenas productivas conectan trabajadores que tal vez nunca se encuentren.

El capital ya construyó esa conexión.

También necesitamos construir la solidaridad entre aquellos que trabajan.

NO SOMOS INIMIGOS POR NASCER EN PAÍSES DIFERENTES

Durante siglos, los trabajadores fueron enseñados a ver unos a otros como competidores.

El trabajador brasileño es colocado contra el trabajador argentino.

El europeo contra el inmigrante.

El trabajador de un país contra el trabajador de otro.

¿Pero quién se beneficia cuando trabajadores compiten entre sí por salarios menores?

¿Quién se beneficia cuando las empresas transfieren su producción a regiones donde la mano de obra es más barata?

¿Quién se beneficia cuando los trabajadores son convencidos de que sus verdaderos enemigos son otros trabajadores?

La respuesta debe ser investigada en las relaciones económicas concretas.

La solidaridad internacional no significa eliminar las diferencias entre los pueblos.

Significa reconocer que los trabajadores de diferentes nacionalidades pueden poseer intereses comunes frente a la explotación.

UN CHAMADO A LAS ORGANIZACIONES SOCIALISTAS

Por eso, Resistencia Comunista Se dirige a las organizaciones comunistas y socialistas del mundo:

Es hora de ampliar la cooperación.

Es hora de compartir experiencias.

Es hora de estudiar conjuntamente las transformaciones del capitalismo.

Es hora de discutir las condiciones concretas de cada clase trabajadora.

Es hora de construir solidaridad ante ataques a los derechos sociales y laborales.

Es hora de defender la paz entre los pueblos.

Es hora de combatir el racismo, el colonialismo y todas las formas de dominación.

Es hora de poner la emancipación de los trabajadores en el centro del debate político.

No defendemos que todas las organizaciones piensen exactamente de la misma manera.

Existen diferencias históricas, estratégicas y teóricas entre los diversos movimientos socialistas.

Estas diferencias deben ser debatidas.

Pero la divergencia no tiene que significar aislamiento.

La unidad puede ser construida a partir de objetivos comunes.

INTERNACIONALISMO PROLETARIO

El internacionalismo proletario parte de una idea simple:

La emancipación de los trabajadores no debe depender de la nacionalidad.

Cuando los trabajadores de diferentes países enfrentan problemas similares, la solidaridad internacional se convierte en una herramienta política.

Una huelga puede inspirar otra.

Una conquista laboral puede servir de ejemplo para otro país.

Una experiencia organizativa puede ser estudiada en otro contexto.

Una derrota puede enseñar tanto como una victoria.

Internet y las modernas tecnologías de comunicación han hecho esta posibilidad aún mayor.

El desafío es transformar esa conexión en organización, estudio y solidaridad concreta.

CONTRA LA COMPETICIÓN ENTRE LOS POVOS

El nacionalismo puede ser utilizado para transformar trabajadores en instrumentos de disputas entre Estados.

Nosotros defendemos otra perspectiva.

Un trabajador ruso no necesita odiar a un trabajador ucraniano.

Un trabajador brasileño no necesita odiar a un trabajador argentino.

Un trabajador europeo no necesita odiar a un trabajador africano.

Un trabajador estadounidense no necesita odiar a un trabajador latinoamericano.

Aquellos que trabajan poseen una experiencia fundamental en común:

producen la riqueza de la sociedad, pero no controlan necesariamente los principales medios a través de los cuales esta riqueza es producida y distribuida.

Esa realidad merece ser estudiada.

FUTURO NO PUEDEN PERTENCER A UNA MINORIA

No aceptamos que el futuro de la humanidad sea determinado exclusivamente por los intereses de quien posee enormes concentraciones de riqueza.

Queremos una sociedad en la que los trabajadores tengan participación efectiva en las decisiones económicas y políticas.

Una sociedad en la que la tecnología sirva para mejorar la vida humana, y no sólo aumentar las ganancias.

Una economía orientada a las necesidades sociales.

Una política internacional basada en la cooperación y la autodeterminación de los pueblos.

Una sociedad sin explotación de una clase por otra.

Ese objetivo no será alcanzado simplemente por discursos.

Será necesario un estudio, organización, participación popular y construcción colectiva.

UN CHAMADO AL MUNDO

El Resistencia Comunista Llama a los partidos comunistas y socialistas, sindicatos, organizaciones populares y trabajadores de todos los países a fortalecer los lazos de solidaridad internacional.

No queremos una unión basada en sumisión a un solo partido, Estado o liderazgo.

Queremos una unión basada en la comprensión de que ningún trabajador necesita enfrentar solo un sistema que opera internacionalmente.

El capital se organiza internacionalmente.

Las grandes empresas se organizan internacionalmente.

Los mercados se conectan internacionalmente.

Así que también debemos fortalecer nuestra solidaridad internacionalmente.

Este es el momento de estudiar.

Este es el momento de organizar.

Este es el momento de construir puentes.

Este es el momento de transformar solidaridad en acción colectiva.

TRABAJADORES DE TODOS LOS PAÍSES:

UNAM-SE.

RESISTENCIA COMUNISTA

Por la solidaridad internacional de los trabajadores.
Contra la exploración y la dominación.
Por la emancipación del proletariado.
Por la construcción de una sociedad socialista.