KATHMANDU, NEPAL — Una repentina y catastrófica inundación interrumpida a través del norte de Nepal en la mañana del miércoles 26 de agosto de 2026, dejando al menos 98 personas muertas y más de 400 desaparecidas, incluyendo cientos de turistas extranjeros. El diluvio, que borraba asentamientos, puentes e infraestructuras en cuestión de minutos, fue desencadenado por un enorme colapso glacial en los Himalayas, un recordatorio de la creciente vulnerabilidad de la región al cambio climático.
"Como un volcán Erupción": Cómo se desarrolla el desastre
El desastre comenzó aproximadamente a las 8:37 horas hora local cerca de la frontera montañosa entre Nepal y la Región Autónoma del Tíbet de China. Sin previo aviso, un trozo de hielo colosal y roca se desprendió de un glaciar a una altitud de unos 5.200 metros y se estrelló sobre el piso del valle.
Esta avalancha masiva cayó directamente en el río Lhende Khola, un tributario de los Trishuli (Bhotekoshi) Río, recortando temporalmente su flujo. A medida que el agua se acumula rápidamente detrás de esta frágil barrera natural, la inmensa presión eventualmente causó que la presa estallara violentamente. El resultado fue un flujo apocalíptico de escombros: una mezcla letal de agua, barro, rocas y hielo triturado que se mueve hacia abajo con la consistencia de hormigón líquido.
Los niveles de agua en el río Trishuli se elevaron por unos asombrosos 9 metros (29,5 pies) en tan solo 30 minutos. "Escuchamos un sonido fuerte, como un volcán que estalló", recordó un testigo. "Todo vino de repente... La gente empezó a gritar y huyó".
The Human Toll and Devastation
El torrente atravesó los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading, afectando gravemente a comunidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi. Se sumergen edificios de varias plantas, mientras que los vehículos y la infraestructura crítica fueron barridos en segundos.
A partir de los últimos informes, se han recuperado 98 órganos, aunque se espera que aumente el número de víctimas. Más de 400 personas siguen desaparecidas, incluyendo 341 extranjeros. Muchos de los turistas desaparecidos eran peregrinos en el camino al Monte Kailash en el Tíbet, compuesto por 133 indios, 47 americanos y decenas de australianos, británicos y canadienses.
El desastre ha afectado al menos a 50.000 personas, incluidos 17.000 niños, cortando aldeas enteras y poniendo fin a los servicios esenciales. Los esfuerzos de rescate se han visto obstaculizados significativamente por las carreteras dañadas, los lodos gruesos y el clima traicionero, con helicópteros inicialmente incapaces de aterrizar en las zonas más devastadas.
¿Por qué ocurrió? The Role of Earthquakes and Climate Change
Los científicos y las autoridades están atravesando la secuencia exacta de los acontecimientos que llevaron a la catástrofe. Inicialmente, un terremoto de magnitud 4.4 a 5.2 registrado en la zona apenas unos minutos antes de que el colapso se sospechara como el desencadenante primario. Si bien el acontecimiento sísmico probablemente desestabilizara la frágil pendiente de montaña, los expertos subrayan que la causa raíz radica en la degradación ambiental a largo plazo.
Los Himalayas, que recorren Nepal, India, China, Bhután y Pakistán, están calentando el doble del promedio mundial. Este rápido calentamiento acelera el retiro del glaciar y degrada el permafrost de montaña, que actúa como un "glue" crucial que sostiene caras de roca empinadas y masas de hielo juntas. Cuando este permafrost descongela, las pistas se vuelven críticamente inestables, haciendo cada vez más inevitables los colapsos catastróficos.
Las Naciones Unidas informaron anteriormente que las montañas de Nepal habían perdido casi un tercio de su hielo en apenas más de tres décadas. "Lo que pasó... es lamentablemente la nueva normalidad. Va a empeorar desde aquí en adelante", señaló un investigador del clima.
A medida que las operaciones de búsqueda y rescate continúan con la asistencia internacional de los países vecinos, la tragedia pone de relieve una realidad urgente: el techo del mundo se derretirá, y las comunidades que residen en sus valles están en las primeras filas de una creciente crisis climática.
