RESISTENCIA COMUNISTA

CAPITALISMO Y EXPLOACIÓN DEL TRABAJO

¿Por qué los trabajadores deben organizarse y resistirse?

Cada día, millones de trabajadores levantan temprano, atraviesan ciudades, entran en fábricas, oficinas, escuelas, hospitales, tiendas e incontables otros lugares de trabajo.

Ellos producen mercancías.

Prestan servicios.

Transportan productos.

construyen casas.

Cultivan alimentos.

Programan tecnologías.

Cuidan a otras personas.

Sin el trabajo humano, la economía simplemente no funcionaría.

Pero hay una pregunta fundamental:

Si son los trabajadores que producen gran parte de la riqueza social, ¿por qué el control de esa riqueza permanece concentrado?

Es a partir de esa contradicción que comienza la crítica marxista al capitalismo.

EL TRABAJO Y A MERCADORIA

Para Marx, en el capitalismo la fuerza de trabajo se convierte en una mercancía.

El trabajador no posee necesariamente los medios necesarios para producir de forma independiente. Por eso vende su capacidad de trabajar a cambio de un salario.

El empresario, por otro lado, compra esa fuerza de trabajo para utilizarlo en el proceso productivo.

El resultado es una relación económica entre clases.

De un lado, aquellos que controlan capital y medios de producción.

Del otro, aquellos que dependen de la venta de su fuerza de trabajo.

Esa relación no significa que todo patrón sea individualmente una persona mala o que todo trabajador sea necesariamente explorado de la misma manera.

La crítica marxista es estructural:

es la propia organización de la producción que permite que una clase se apropia del excedente producido por otra.

¿Qué es LA MÁS-VALIA?

Uno de los conceptos fundamentales de Marx es la plusvalía.

Imagine a un trabajador que produce, durante su jornada, un valor superior al equivalente a su salario.

El salario remunera su fuerza de trabajo, pero el valor producido durante la jornada puede ser mayor.

La diferencia es la base de la plusvalía apropiada por el propietario de los medios de producción.

Es de esa relación que Marx desarrolla su crítica de la explotación capitalista.

El problema, por lo tanto, no es simplemente:

"El trabajador recibe poco".

La cuestión es más profunda:

¿Quién controla el proceso productivo y quién se apropia del valor creado por el trabajo?

"MAS TRABALHADOR RECEBE UN SALARIO"

Sí.

Y justamente por eso la explotación capitalista puede ser difícil de percibir.

No existe necesariamente una coerción física obligando a alguien a entrar en determinada fábrica o empresa.

Existe una relación económica.

El trabajador necesita renta para sobrevivir.

El propietario controla los medios de producción.

El trabajador vende su fuerza de trabajo.

La relación aparece como un contrato entre individuos legalmente libres.

Marx argumenta que, detrás de esa igualdad jurídica, existe una desigualdad económica fundamental.

Libertad para vender su fuerza de trabajo no significa necesariamente igualdad de poder económico.

PROBLEMA NO ES EL TRABAJO

Necesitamos hacer una distinción.

El marxismo no considera el trabajo humano algo negativo.

Por el contrario.

El trabajo es una actividad fundamental a través de la cual la humanidad transforma la naturaleza y produce lo que necesita.

El problema está en la forma en que se organiza el trabajo.

Cuando el trabajador no tiene control sobre lo que produce, sobre el proceso productivo o sobre los resultados de su trabajo, puede experimentar aquello que Marx llamó alienación.

El trabajo deja de ser una actividad controlada por el propio productor y pasa a funcionar principalmente como medio de supervivencia.

¿QUÉS PRODUZ A RIQUEZA?

Observe una gran empresa.

Hay un propietario o grupo de propietarios.

Pero también hay miles de personas responsables por:

  • producir;

  • transportar;

  • vender;

  • administrar;

  • limpiar;

  • desarrollar;

  • atender;

  • mantener la infraestructura funcionando.

La empresa depende de esa división social del trabajo.

Esto lleva a una pregunta central:

¿Por qué aquellos que participan directamente de la producción tienen tan poco poder sobre las decisiones fundamentales de la producción?

Para la tradición marxista, esa es una de las contradicciones fundamentales del capitalismo.

EXPLOACIÓN NO SIGNIFICA APENAS SALARIO BAJO

Un trabajador puede recibir un salario relativamente alto y todavía estar sometido a una relación de explotación en el sentido marxista.

Explotación, en ese contexto, se refiere a la apropiación del trabajo excedente.

Por eso, combatir la explotación no significa simplemente aumentar los salarios.

Significa discutir:

propiedad.

poder.

control de la producción.

distribución de la riqueza.

organización económica.

ENTIÓN DEBEMOS "NOS REVOLTAR"?

La tradición marxista utiliza la idea de lucha de clases Para explicar que los trabajadores no necesitan aceptar pasivamente relaciones sociales que consideran injustas.

Pero la resistencia no tiene que significar violencia.

Puede tomar formas como:

  • organización sindical;

  • huelgas;

  • movimientos populares;

  • asociaciones de trabajadores;

  • participación política;

  • cooperativas;

  • movilización social;

  • producción de conocimiento;

  • prensa independiente;

  • reivindicación de derechos.

La cuestión fundamental es transformar trabajadores aislados en sujetos capaces de actuar colectivamente.

Un trabajador solo posee poco poder delante de una gran estructura económica. Los trabajadores organizados tienen una capacidad mucho mayor de negociación y participación.

LA REVOLTA COMEZA POR LA CONSCIENCIA

Antes de transformar una sociedad, es necesario comprenderla.

Por eso, el trabajador necesita conocer:

  • sus derechos;

  • su historia;

  • la estructura económica;

  • las relaciones de clase;

  • el funcionamiento de las empresas;

  • el papel del Estado;

  • Las experiencias históricas del movimiento obrero.

La conciencia política no debe ser sustituida por lemas.

Estudiar también es una forma de resistencia.

NO LUTAMOS CONTRA INDIVÍDUOS

Nuestra crítica no debe transformar personas específicas en enemigos personales.

El problema analizado por el marxismo es una estructura social.

Incluso un empresario que trate a sus funcionarios relativamente bien continúa operando dentro de relaciones capitalistas.

De la misma manera, un trabajador que obtenga una promoción no deja de formar parte de la clase trabajadora simplemente porque su situación individual mejoró.

El análisis marxista busca comprender relaciones sociales, y no crear una guerra personal entre individuos.

UNA OTRA ORGANIZACIÓN DE LA SOCIEDADE

La crítica al capitalismo sólo tiene sentido acompañada de una discusión sobre alternativas.

El socialismo, en la tradición marxista, busca superar la propiedad privada de los principales medios de producción y colocar la producción bajo formas de control social.

Esto plantea nuevos desafíos:

¿Cómo organizar la producción?

¿Cómo distribuir recursos?

¿Cómo fomentar la innovación?

¿Cómo evitar la burocratización?

¿Cómo garantizar la participación democrática?

¿Cómo impedir nuevas formas de privilegio?

Estas preguntas no pueden ser ignoradas.

Una alternativa al capitalismo necesita ser capaz de responder a ellas concretamente.

TAREFA DEL TRABALHADOR

El trabajador no necesita aceptar que su única función política sea votar periódicamente y volver al trabajo al día siguiente.

Él puede participar de la organización colectiva.

Puede estudiar.

Puede reivindicar.

Puede formar sindicatos.

Puede participar de movimientos sociales.

Puede producir conocimiento.

Puede disputar los rumbos de su comunidad y de su sociedad.

La política no debería ser propiedad exclusiva de gobiernos, empresarios o expertos.

Los trabajadores también deben ser sometidos a la política.

RESISTIR Es ORGANIZAR

El Resistencia Comunista No defiende una revuelta basada en odio o violencia indiscriminada.

Defendemos una idea diferente:

resistir es dejar de aceptar pasivamente que las relaciones sociales existentes sean inevitables.

Cuando los trabajadores se organizan para exigir mejores condiciones, están resistiendo.

Cuando los estudiantes cuestionan desigualdades, están resistiendo.

Cuando movimientos populares reivindican vivienda, están resistiendo.

Cuando los trabajadores defienden sus derechos colectivamente, están resistiendo.

Cuando una población cuestiona quién controla la riqueza producida por ella, está empezando a comprender la dimensión política de la economía.

CONCLUSIÓN

El capitalismo logró desarrollar enormemente las fuerzas productivas.

Pero el desarrollo económico no elimina automáticamente la exploración y la desigualdad.

La pregunta marxista continúa actual:

¿Quién produce la riqueza y quién controla sus resultados?

Responder a esta pregunta requiere mirar más allá del salario individual y analizar las estructuras que organizan la producción.

La resistencia de los trabajadores, en esa perspectiva, no debe ser entendida como simple revuelta espontánea.

Es conciencia, organización, solidaridad y lucha colectiva.

El trabajador no necesita aceptar que el mundo existente sea el único mundo posible.

RESISTENCIA COMUNISTA

Quien produce debe tener voz.

Quien trabaja debe participar.

La riqueza social no debe significar poder concentrado en manos de pocos.

Estudiar es resistir.

Organizar es resistir.

Transformar es construir.